Las mariposas monarca viajan desde el sur de Canadá y los Estados Unidos hasta México, recorriendo más de 4000 kilómetros para pasar el invierno en los bosques de pino y oyamel de Michoacán y el Estado de México que hoy forman parte de la Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca (RBMM). Detrás de este espectáculo natural hay algo igual de importante, aunque menos visible: el trabajo cotidiano de las mujeres, niñas y niños que cuidan, enseñan y defienden estos territorios.

Para saber más:

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Desde hace décadas, la llegada de las mariposas transformó la vida de las comunidades que viven dentro de la reserva. Con el tiempo, y bajo esquemas de organización comunitaria, se impulsó el turismo de naturaleza como una alternativa para cuidar el bosque y generar ingresos. Sin embargo, la conservación no solo ocurre en los senderos turísticos o en los decretos oficiales; también sucede en las casas, en los huertos y en las escuelas, espacios donde las mujeres y las infancias tienen un papel clave.

La relación entre conocimientos ambientales, educación y ciencia ha creado una sinergia para la conservación de la RBMM. En las comunidades, el conocimiento ambiental de niñas, madres y abuelas se recrea y fluye permitiendo la convivencia respetuosa entre mariposas, naturaleza y sociedad. La instrucción en las escuelas primarias ha contribuido al conocimiento de las monarcas a través de la lectura de cuentos que llegan desde las fundaciones donantes como el Fondo Mundial para la Naturaleza y del Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza. Por su parte, la ciencia ha generado información relacionada para conservar y restaurar el ecosistema forestal, controlar las plagas y cuidar la vida silvestre.

Los conocimientos ambientales de niñas y niños dan respuesta a las interrogantes de los visitantes que llegan a las comunidades y quieren saber ¿Cuántos kilómetros viajan las mariposas? ¿Dónde descansan cuando termina su viaje? ¿Qué comen? ¿Cómo se diferencian las hembras de los machos? ¿Por qué se juntan como un racimo de uvas en los árboles? y muchas otras más.

Para saber más:

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Niñas y niños comparten la información en el caminar entre los árboles para comentar que las mariposas recorren más de 4000 kilómetros desde Canadá y Estados Unidos para llegar a México, y que este recorrido hace que las mariposas lleguen cansadas y con sed. Las infancias de las comunidades narran cómo a través de métodos rústicos ofrecen agua a las mariposas y encierran a sus mascotas para que no las molesten, beban agua y descansen antes de subir al bosque.

Saben que se alimentan de polen, por lo que una práctica familiar y en especial de las mujeres y niñas es fomentar el crecimiento de diferentes flores en los huertos, que, según los saberes locales, sirven de alimento para las mariposas. A partir de lo que aprendieron en sus lecciones y de convivir con ellas durante el invierno, saben que las alas de las mariposas son de color anaranjado con nervaduras negra y que los machos tienen unas manchas negras en la parte baja de estas. Las niñas y niños también conocen el ciclo de vida de la mariposa al narrar que, para llegar a ser mariposa, primero debe ser larva y después oruga, y que las mariposas crecen y se aparean dejando huevos dando vida a nuevas larvas.

Para protegerse del frío, cuentan niñas y niños, que las mariposas se juntan unas encima de otras en los árboles. Al salir el sol, las mariposas se desentumen y vuelan, de este modo ellas y ellos tienen consciencia de la necesidad de su cuidado evitando los ruidos y ahuyentarles del sitio.

Sin duda el papel de las mujeres, niñas y niños contribuyen a que año con año la mariposa monarca encuentre refugio en los bosques mexicanos. Sus saberes, cuidados cotidianos y prácticas comunitarias mantienen un tipo de conservación más allá de los programas y las instituciones: se gesta en el hogar, se fortalece en la escuela y se confirma en los bosques. Visibilizar y valorar estos saberes y prácticas es también una manera de proteger la monarca y el territorio que las acoge.

Nota: Este trabajo surge del proyecto de investigación titulado “Turismo, género y desarrollo humano: un análisis de la niñez en la Reserva de la biosfera de la mariposa monarca” financiado por la Universidad Autónoma del Estado de México.

Colaboración especial:

Gregoria Rodríguez Muñoz

Profesora de Tiempo Completo del Centro Universitario Texcoco de la Universidad Autónoma del Estado de México. Ingeniera agrónoma fitotecnista por la Universidad Autónoma del Estado de México. Maestra y Doctora en Ciencias por el Colegio de Postgraduados Campus Montecillo. Líneas de investigación: Género, ambiente y desarrollo en espacios turísticos rurales, dirigiendo tesis y generando información científica bajo este interés de conocimiento.  Correo electrónico: grodriguezm@uaemex.mx 

Carlos Monterrubio

Doctor (PhD) por Manchester Metropolitan University del Reino Unido, con formación especializada en estudios sociológicos y críticos del turismo. Es investigador mexicano con trayectoria en justicia social, género y relaciones multiespecie en turismo, ocio y eventos. Ha publicado en revistas científicas internacionales y participado en proyectos sobre impactos del turismo, sostenibilidad sociocultural y relaciones humano-animal en América Latina. Correo electrónico: jcmonterrubioc@uaemex.mx

María Cristina Chávez Mejía

Profesora-investigadora del Instituto de Ciencias Agropecuarias y Rurales de la Universidad Autónoma del Estado de México. Ingeniera agrónoma fitotecnista, egresada de la UAEMex, Maestría en Ciencias en Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo y PhD. en la escuela de Estudios para el Desarrollo, ambos por la Universidad de East Anglia, Reino Unido. Ha dirigido tesis de licenciatura y posgrado, y publicado artículos científicos, Áreas de interés agrodiversidad, etnobotánica y paisajes y territorios campesinos. Correo electrónico: cchavezm@uaemex.mx

Marcos Israel Campos López

Candidato a doctor en Sustentabilidad para el Desarrollo por el Centro de Estudios e Investigación en Desarrollo Sustentable, con maestría en Gestión Sustentable del Turismo por la Universidad Autónoma del Estado de Quintana Roo. Licenciado en Turismo por la Universidad Autónoma del Estado de México. Áreas de interés: Interpretación del Patrimonio, Sustentabilidad Otra, Áreas Naturales Protegidas y Pueblos Originarios. Ha colaborado con la CONANP en proyectos de interpretación del patrimonio. Actualmente es profesor de asignatura en el Centro Universitario UAEM Texcoco. Correo electrónico: micamposl@uaemex.mx