
En las cadenas montañosas de café del norte de Chiapas, el tiempo no solo se mide en años: también se extrae, se talla, se pule y se convierte en memoria comunitaria a través del ámbar, resina vegetal fosilizada con aproximadamente 23.5 millones de años, con importancia histórica, social, cultural, ornamental, comercial y científica.
En esta región de Chiapas se encuentra Simojovel de Allende, municipio que destaca por contener los principales yacimientos de ámbar en el estado y en el país. Por ello, cuando se alude al ámbar mexicano, se hace referencia, casi con exclusividad, al ámbar de Simojovel. También hay depósitos de la resina en municipios cercanos como Huitiupán, El Bosque, Bochil y Pueblo Nuevo Solistahuacán. Depósitos menos explorados y dispersos de ámbar, en este pulmón verde del sureste mexicano, se localizan en los municipios de Totolapa, San Andrés Duraznal, Pantelhó, Chenalhó, Palenque y Malpaso. La comercialización del ámbar se realiza a nivel local y en lugares turísticos de Chiapas, como San Cristóbal de las Casas, Chiapa de Corzo, Comitán, Tuxtla Gutiérrez y Áreas Naturales Protegidas como el Parque Nacional Cañón del Sumidero.
En Simojovel, la extracción, transformación y comercialización de ámbar genera una dinámica sociocultural y económica de relevancia, por lo cual ostenta el título de “La tierra del ámbar”. En sus comunidades tsotsiles, en el marco de la minería artesanal, los hombres excavan los cerros (también llamados cuevas) para extraer ámbar. Niñas, adolescentes, mujeres jóvenes o adultas, por su parte, revisan el cascajo: piedras que los mineros dejan afuera de la mina y que ellas esculcan para encontrar la resina.
Las mujeres participan en todos los eslabones de la cadena de valor del ámbar, por lo cual también deberían estar incluidas en el monumento del minero que se encuentra en el parque central de Simojovel ya que ellas no solo revisan el cascajo, sino que también son abuelas, madres, hermanas, hijas o cuñadas de mineros de la también conocida como gema de Chiapas, ello también les permite involucrarse y tener conocimiento del contexto en el que se realiza la minería artesanal del ámbar.
Para saber más Grupo Artesanal del Ámbar. Chiapas.

Las mujeres, con destreza y dominio en alto grado, también transforman la resina. Saben cómo respetar su forma natural para determinar qué joya se debe elaborar. En sus talleres generan un diálogo con la naturaleza y la convierten en anillos, aretes, pulsos, relojes o dijes que, posteriormente, se exponen en joyerías, plazas, galerías o museos; quienes la adquieren, posiblemente, nunca sabrán que el anillo que portan fue elaborado por manos de mujeres indígenas que también realizan diversos trabajos que les permiten tener amplio conocimiento de su contexto natural, como la agricultura del maíz y la recolección, despulpe, tostado, molido, empaquetado y comercialización del café.
Mujeres indígenas y mestizas que realizan joyería con ámbar han construido una red de intermediarias y de clientas que también participan en el circuito de exposición y de comercialización del ámbar. De esta manera, contribuyen a la economía familiar, fortalecen la identidad cultural, permiten la reproducción de saberes y favorecen la proyección local, estatal, nacional e internacional del ámbar.
La huella y la aportación de las mujeres en el mundo del ámbar también se observa en el conocimiento que nos proporcionan en torno a la vigencia, permanencia y cambios en los significados y usos que históricamente ha tenido la resina. Además, nos muestran cómo en el contexto rural siguen vivos oficios de antigua raigambre que coexisten con otras formas de creación en un contexto de globalización.
Ellas nos permiten comprender al ámbar no solo como objeto sino también como construcción social, como sistema de comunicación, como fuente de ingresos y como parte del patrimonio de las comunidades indígenas de Chiapas. Su ética de vida y de trabajo permite la permanencia de paisajes vivos con importancia paleontológica y nos acercan a una resina que constituye una ventana abierta al pasado ya que su estudio científico nos aproxima al conocimiento de formas de vida extintas.
Para saber más del Éxodo de mineros en Simojovel escasea ámbar y lo encarece.

Las mujeres son las guardianas del tiempo y de los secretos que atesora el ámbar. A través de su trabajo nos muestran las relaciones que sus comunidades establecen con el medio ambiente y con el territorio desde el cual construyen memoria comunitaria y contribuyen a la economía local. A través de su trabajo con el café y el ámbar de Chiapas, nos comparten su compromiso con la naturaleza y con la transmisión de conocimientos y habilidades en torno al ámbar que resguarda historias vivas: las de las mujeres que lo trabajan, que lo protegen y que son las cómplices de las historias que cuenta una araña, una hormiga y diversos fósiles atrapados en esta resina que forma parte de la diversidad biocultural de Chiapas, de México y del mundo.
Colaboración especial:
Dra. Perla Shiomara del Carpio Ovando
Doctora y maestra en Psicología Social por la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid. Licenciada en Psicología por la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas. Profesora investigadora de tiempo completo de la Universidad de Guanajuato, Campus Celaya-Salvatierra, Departamento de Estudios Culturales, Demográficos y Políticos. Miembro del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores, nivel II. Correo: pdelcarpio@ugto.mx

Para saber más:
Del Carpio, P. (4 de octubre de 2023). El mundo ambarino de mujeres tsotsiles de Simojovel, Chiapas. https://vulneraorgmujeres.com/el-mundo-ambarino-de-mujeres-tsotsiles-de-simojovel-chiapas/
Del Carpio, P. (2023). Factores psicosociales de riesgo de la minería artesanal del ámbar de Simojovel, Chiapas. Culturales, 11(1), 1-37. https://doi.org/10.22234/recu.20231101.e702
Del Carpio, P. (2025). Significados y usos del ámbar de Chiapas desde la perspectiva de la población local. Revista de El Colegio de San Luis, 15(26), 1-28. https://doi.org/10.21696/rcsl152620251696