Cada año, el 10 de diciembre, celebramos y conmemoramos el Día de los Derechos Humanos, establecido en la Declaración Universal de Derechos Humanos. Este mismo día, en 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Declaración.[1]
La Declaración contiene treinta principios universales reconocidos por la mayoría de los países, independientemente de su cultura, religión o sistema político. Este documento abarca los derechos civiles, políticos, económicos, sociales, ambientales y culturales. En su momento, su adopción representó un compromiso moral y legal de los Países miembros de las Naciones Unidas para proteger la dignidad humana, no sólo en tiempos de paz, sino también en tiempos de guerra.
Es importante destacar que México se anticipó a esta Declaración, ya que los primeros 29 artículos de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, promulgada el 5 de febrero de 1917, incluyen los derechos humanos y sociales, así como las garantías individuales.[2]
Recientemente, en México, gracias a una reforma al Artículo 2 de la Constitución, se reconoce el derecho fundamental de los pueblos indígenas a su identidad, cultura, territorio, formas internas de convivencia y organización social, económica, política y cultural, es decir, sus derechos originarios y ancestrales.[3]
En términos de derechos ambientales y socioambientales, este reconocimiento ha sido esencial para las comunidades que verdaderamente han cuidado la biodiversidad, el territorio y los conocimientos ancestrales mismos que han permitido su conservación y manejo.
La mayoría de los pueblos indígenas que se ubican en el sur-sureste, en estados como Guerrero, Chiapas, Oaxaca, Tabasco, Veracruz, Yucatán y Quintana Roo, así como en estados centrales como el Estado de México, Hidalgo y Tlaxcala poseen la mayor biodiversidad y contienen el mayor número de áreas naturales protegidas a nivel federal, representando menos del 15% del territorio total conservado.[4] Sin embargo, tan solo en Chiapas, Guerrero y Oaxaca reside el 53.7% de la población indígena de esta población, el 26.4% son ejidatarios y el 30.1% comuneros, de ahí se infiere que las mujeres son una clara minoría que, según las leyes agrarias, no puede participar en la toma de decisiones.[5]
Es importante destacar que no solo los pueblos indígenas, sino específicamente las mujeres indígenas, han sido responsables de proteger la Madre Tierra. Las mujeres son la primera línea de defensa del territorio y las prácticas ancestrales de protección y conservación del medio ambiente, a pesar de que también son las más visiblemente oprimidas por los sistemas capitalistas, el patriarcado y la falta de equidad en la representación, la propiedad y la gobernanza interna[6].
La lucha de las mujeres se enfrenta a una desventaja particular sólo por el hecho de ser mujer en lo que respecta a las comunidades agrarias y los pueblos indígenas; por ello, la política pública nacional de 2025 se dedicó específicamente al "Año de la Mujer Indígena" para promover una agenda que las beneficiara y visibilizara las grandes necesidades de las mujeres originarias en nuestro país. La desigualdad que enfrentan las mujeres indígenas en la propiedad de la tierra pone de manifiesto su incapacidad para participar o desarrollar programas públicos de producción, lo que en última instancia repercute en el bienestar de la comunidad o la ausencia del mismo.
Ante esta situación, reconocemos los riesgos y amenazas que enfrentan diariamente las mujeres en la defensa del medio ambiente debido al despojo, el desplazamiento, la delincuencia y la influencia del capital privado. Su labor, además de ser valorada, debe ser protegida, primero como reconocimiento de su derecho humano a vivir en paz en un entorno libre de violencia y segundo, como el derecho humano a un entorno sano para su desarrollo. Tanto el Plan Nacional de desarrollo como el programa Sectorial de la Mujer tienen como objetivos continuar impulsando programas de reconocimiento de la propiedad en general para la mujer, pero sobre todo la propiedad ejidal, comunal y tradicional dentro de los pueblos originarios. [7]
La defensa de la tierra, el medio ambiente y la biodiversidad, competencia de la CONANP (Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas), está estrechamente vinculada a la capacidad de las mujeres indígenas para seguir siendo centrales y garantes de las agendas y programas de protección de las Áreas Naturales Protegidas. Nuestro objetivo desde la CONANP es “Cuidar a quienes cuidan” del medio ambiente y las zonas de conservación. Por ello, continuamos haciendo un llamado a la inclusión, el respeto a los derechos humanos de los pueblos indígenas y la participación social equitativa y local de un segmento de la población que ha sido ignorado durante años, y que hoy cobra una importancia fundamental si nuestro objetivo es la sustentabilidad.
En resumen, en el día de los Derechos Humanos hablar de la igualdad de género es un derecho humano fundamental, independientemente del país de residencia. Promover la igualdad de género es indispensable para crear una sociedad saludable en todos sus aspectos, desde la reducción de la pobreza hasta la promoción de la salud, la educación, la protección del medio ambiente y la gobernanza.
A todo esto, no nos referimos solo a políticas locales; como objetivo de desarrollo, la inclusión o la igualdad significa lograr la equidad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas, como principio fundamental para el desarrollo sostenible.[8]
Este año no debe considerarse el único llamado de atención, en la CONANP estamos comprometidos a continuar con políticas con equidad, representativas e incluyentes que permitan a las mujeres originarias de todo el país seguir siendo parte fundamental de la conservación humanista, respetuosa de los conocimientos ancestrales, con una visión de futuro que impulse el desarrollo sustentable.
Autor: Dirección de Asuntos Jurídicos
[1] La Declaración Universal de los Derechos Humanos es un documento que marca un hito en la historia de los derechos de las personas. Elaborada por representantes de todas las regiones del mundo con diferentes antecedentes jurídicos y culturales, la Declaración fue proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en París, el 10 de diciembre de 1948.
[2] Constitución Política de México - Versión - 1917 (original) https://www.constitucionpolitica.mx/versiones-anteriores/1917
[3] Artículo 2° “La Nación tiene una composición pluricultural sustentada originalmente en sus pueblos indígenas que son aquellos que descienden de poblaciones que habitaban en el territorio actual del país al iniciarse la colonización y que conservan sus propias instituciones sociales, económicas, culturales y políticas, o parte de ellas. La conciencia de su identidad indígena deberá ser criterio fundamental para determinar a quiénes se aplican las disposiciones sobre pueblos indígenas. Son comunidades integrantes de un pueblo indígena, aquellas que formen una unidad social, económica y cultural, asentadas en un territorio y que reconocen autoridades propias de acuerdo con sus usos y costumbres”.
[4] El total de Superficie protegida con ANP y ADVC 7.623.733 ha Porcentaje protegido con ANP y ADVC respecto a los 15 estados 12,38873957 ha que constituyen en el sur- sureste y donde más grupos originarios están asentados. Informe Conanp diciembre 2025.
[5] RAN, 2024. http://ran.gob.mx
[6] Mujeres indígenas rurales y pobreza. Los impactos de las desventajas frente a los recursos. Traducido por Julio Ulises Morales López, Marlen Martínez Domínguez, Dulce Angélica Gómez Navarro. Culturales [online]. 2022, vol.10 [citado2025-12-03], e649. Disponible en: http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1870-912022000100102&lng=es&nrm=iso>. E pub 27-Jun-2022. ISSN 2448-539X. https://doi.org/10.22234/recu.20221001.e649.
[7] Es importante señalar que las propuestas y aspiraciones legítimas de vida de los pueblos y comunidades indígenas estuvieron centrados en temas como: “Tierras, territorios, recursos naturales, biodiversidad y medio ambiente; Desarrollo integral, intercultural y sostenible; Infraestructura indígena; Reforma institucional, políticas públicas y asignación presupuestal; Mujeres, niñez, adolescencia y juventud indígena y afromexicana y Comunidades y personas migrantes y residentes indígenas y afromexicanas”. Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030. DOF. https://goo.su/CfSaI
[8] https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/sustainable-development-goals/