El centro ecoturístico “Ara Macao”, conocido como “Las Guacamayas”, se localiza en el ejido Reforma Agraria, municipio de Marqués de Comillas, en el extremo este del estado de Chiapas. Cuenta con una extensión de 2,463 hectáreas y pertenece al área de amortiguamiento de la Reserva de la Biósfera de Montes Azules, una de las Áreas Naturales Protegidas más importantes del país. El ejido Reforma Agraria, está habitado predominantemente por personas de origen chinanteco, cuenta con una población de aproximadamente 160 habitantes, de las cuales, el 40% habla una lengua indígena. Desde sus inicios, la comunidad ha mostrado un fuerte compromiso con el desarrollo de proyectos sostenibles que preserven la biodiversidad y logren un balance entre producción y conservación de los ecosistemas naturales. Este compromiso se reflejó en su reglamento interno ejidal 1980, que destacó la protección de diversas especies. En 1989, el Instituto Nacional Indigenista (INI, ahora INPI) implementó un programa de educación ambiental para planificar el desarrollo ejidal y gestionar la reserva, incluyendo actividades productivas como la agricultura y la conservación de especies animales. En 1991, esta institución apoyó el proyecto “Manejo y conservación de la guacamaya roja”, que involucró la colocación de 30 nidos en áreas de pastizales.

En 1994, se inició la construcción de alojamientos para técnicos y estudiantes que realizaban estudios en la zona. Ese mismo año, el proyecto de conservación de guacamayas se fusionó con la actividad turística, buscando generar empleos y beneficios económicos a través de la conservación. Los socios de Ara Macao, sostienen que el centro impulsa el desarrollo comunitario primordialmente a través del ecoturismo y el uso sostenible de los recursos naturales, enfatizando que la generación de ingresos locales y la creación de empleos para mujeres y jóvenes se está convirtiendo en una realidad. Los socios aseguran que estas acciones están mejorando las condiciones de vida de los habitantes y están contribuyendo localmente a la conservación del entorno natural que les fue otorgado. El centro ecoturístico desempeña un rol fundamental en la preservación de la reserva ejidal “Las Guacamayas”, un hábitat diverso de flora y fauna. Las medidas incluyen el uso de productos biodegradables para prevenir la contaminación y mantener un sistema de tratamiento de aguas residuales eficiente. Asimismo, se adoptan energías renovables, como paneles solares, con el propósito de lograr una transición completa hacia la energía renovable en el futuro. También, las embarcaciones utilizadas en los recorridos cuentan con motores de cuatro tiempos que para reducir la contaminación. Además, se brindan talleres de educación ambiental, se llevan a cabo actividades de reforestación y desde 2019 la comunidad participa en el programa federal “Sembrando Vida”.

La participación en el turismo por parte de las comunidades, proporciona ingresos, como también, impulsa el aprendizaje sobre la conservación del entorno natural y problemas globales como el cambio climático, revitalizando la conexión con la naturaleza e incentivando la adopción de prácticas sostenibles. El turismo plantea una visión colectiva sobre el desarrollo, donde los centros turísticos, como también otros pueblos y sus habitantes, se comprometen con la conservación, promoviendo un desarrollo más equilibrado y sostenible en la región. Las mujeres proyectan su compromiso ambiental desde una práctica cotidiana, comunitaria y formativa. Sus experiencias revelan una conciencia ecológica entrelazada con el bienestar colectivo, la transmisión intergeneracional del conocimiento y el fortalecimiento del tejido comunitario. Las mujeres que está más involucradas en los proyectos turísticos porque son miembros de las sociedades cooperativas, o segundas generaciones, integran la dimensión ambiental en sus labores comunitarias, educativas y reproductivas, visibilizando una ecología del cuidado anclada en sus prácticas sociales. Asimismo, su involucramiento en la gestión ambiental y el liderazgo local, en el caso de las mujeres que se integran en actividades de gestión comunitaria a través de su participación en la comisaria ejidal, muestra que las mujeres asumen responsabilidades estratégicas en la gobernanza territorial. Estas iniciativas validan el rol de las mujeres y de sus comunidades como guardianas de la Selva Lacandona. La identificación del turismo por parte de las poblaciones originarias ha incentivado la conservación de sus territorios, el aprovechamiento de sus recursos e incrementado sus posibilidades de autonomía financiera. Desde este posicionamiento, las mujeres impulsan que otras localidades se sumen a iniciativas sostenibles, fortaleciendo una red comunitaria donde la conservación deja de ser una política externa y se convierte en una práctica cotidiana liderada desde local.

Colaboración especial:

Alejandra de María Hernández-González

Licenciada en Turismo Sustentable y Gestión Hotelera por la Universidad del Caribe, Cancún, Quinta Roo, México. Master en Empresas y Mercados Turísticos por la Universidad Antonio de Nebrija Madrid, España. Egresada del Doctorado Internacional en Turismo de la Universidad Anáhuac, México Norte (Becaria del Anterior Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología CONAHCYT) con una línea de investigación en estudios de género, profundizando en la comprensión de las desigualdades de género y sus implicaciones en el ámbito del turismo.

Docente e investigadora en diversas instituciones públicas y privadas de nivel superior y posgrado en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. A nivel nacional he participado como investigadora con el Centro Nacional de Investigación Turística, CENIT Sección de Estudios de Posgrado de la Escuela Superior de Turismo del Instituto Politécnico Nacional, SEPI EST, entre otras instituciones. Soy autora de artículos y capítulos de libro relacionados con la investigación en turismo. He participado como ponente en congresos, seminarios y foros a nivel nacional e internacional. Desde 2019, soy miembro regular de la Academia Mexicana de Investigación Turística A.C., y desde 2024 integrante del Sistema Estatal de Investigadores (Chiapas), Nivel I. Líneas de investigación: Género y turismo, turismo de base local, turismo indígena, impactos sociales derivados de las actividades turísticas.