En un contexto donde la pérdida de biodiversidad y los efectos del cambio climático representan desafíos crecientes para los territorios rurales, las comunidades locales están demostrando que la conservación del patrimonio natural también puede convertirse en una estrategia de desarrollo económico y fortalecimiento social. El Ejido El Rosario, ubicado a 55 kms de la ciudad de La Paz, Baja California Sur, constituye uno de los ejemplos más representativos de esta transformación. A partir de la experiencia adquirida mediante programas de Pago por Servicios Ambientales, el ejido decidió avanzar hacia un esquema de conservación de mayor alcance al certificar parte de su territorio como Área Destinada Voluntariamente a la Conservación (ADVC). Este instrumento reconoce el compromiso de los propietarios de la tierra para proteger de manera voluntaria sus ecosistemas bajo criterios de manejo sustentable, fortaleciendo al mismo tiempo la gobernanza local y la corresponsabilidad ambiental.

Un Santuario que resguarda la riqueza del desierto
Conocido como el Santuario de los Cactus, este espacio alberga una extraordinaria representación del ecosistema árido sudcaliforniano. Entre sus especies emblemáticas destacan el cardón barbón (Pachycereus pecten-aboriginum), la pitaya dulce (Stenocereus thurberi), el garambullo (Lophocereus schottii), además de diversas especies de biznagas y nopales que conforman uno de los paisajes más característicos de Baja California Sur.
Ejido El Rosario (SETU): https://web.facebook.com/reel/659524100052411
Sin embargo, el valor del santuario trasciende su importancia ecológica. La belleza escénica del lugar y su diversidad biológica han permitido impulsar actividades de ecoturismo, observación de aves y educación ambiental, generando nuevas alternativas económicas compatibles con la conservación del territorio.
Conservación con beneficios para la comunidad
La experiencia de El Rosario demuestra que proteger la naturaleza no significa limitar el desarrollo, sino transformarlo. En lugar de depender exclusivamente de actividades extractivas, la comunidad ha impulsado un modelo basado en el aprovechamiento sustentable de su patrimonio natural y cultural. Como parte de este proceso se integró una brigada comunitaria especializada en el monitoreo de flora y fauna, además de desarrollarse infraestructura para la investigación científica y el turismo de naturaleza, incluyendo áreas demostrativas para la conservación de suelo y agua, una torre de observación de aves y espacios destinados a la reproducción de especies vegetales. Estas acciones permiten que las actividades turísticas sean operadas por guías locales capacitados, generando empleo y fortaleciendo las capacidades de la población.

Turismo Comunitario como estrategia de conservación
El proyecto ha evolucionado gracias a alianzas con instituciones académicas, organizaciones civiles y dependencias gubernamentales que han impulsado procesos de capacitación y transferencia tecnológica. Como resultado, actualmente se desarrollan rutas ciclistas, senderos interpretativos, monitoreo biológico participativo y actividades de educación ambiental que fortalecen la experiencia del visitante mientras promueven la conservación del ecosistema.

Un aspecto particularmente relevante es la participación activa de mujeres artesanas, quienes han encontrado en el turismo comunitario una oportunidad para diversificar sus ingresos y fortalecer la preservación de su identidad cultural. Esta integración convierte al patrimonio biocultural en un recurso vivo, donde el conocimiento tradicional y la conservación ambiental se complementan para generar bienestar colectivo.
Una experiencia construida mediante la colaboración
El éxito alcanzado por el Ejido El Rosario ha sido posible gracias a la coordinación entre la comunidad y diversas instituciones, entre ellas la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), la Universidad Autónoma de Baja California Sur, el Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (CIBNOR), Pronatura Noroeste, el Ayuntamiento de La Paz y la Secretaría de Turismo y Economía del Gobierno del Estado. Este trabajo colaborativo permitió que el ejido recibiera recientemente un reconocimiento por su contribución a la conservación del patrimonio biológico nacional.
Retos y perspectivas
Aunque los resultados son alentadores, la consolidación de las Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación en México requiere fortalecer la organización comunitaria, ampliar los sistemas participativos de monitoreo y promover una mayor corresponsabilidad entre sociedad, instituciones y propietarios de la tierra. Estos elementos permitirán asegurar la permanencia de los beneficios ambientales, sociales y económicos a largo plazo.
La experiencia del Ejido El Rosario confirma que la conservación puede convertirse en un motor de desarrollo territorial cuando es impulsada desde las propias comunidades. Más que proteger un paisaje, este modelo demuestra que es posible construir bienestar, fortalecer la identidad local y generar oportunidades económicas sostenibles sin comprometer el patrimonio natural que da sustento a las generaciones presentes y futuras.
Colaboración especial:
Diana Espinoza Meza. Es Licenciada en Turismo Alternativo y Maestra en Administración Estratégica por la Universidad Autónoma de Baja California Sur. Con experiencia en desarrollo comunitario, educación ambiental y políticas públicas, impulsa proyectos de turismo rural y conservación biocultural. Actualmente promueve la economía local y el consumo sustentable como emprendedora de productos locales, además de colaborar como asesora técnica y en proyectos de investigación académica.
Javier Alberto Arce Meza. Es Licenciado en Turismo Alternativo y Maestro en Administración Estratégica por parte de la Universidad Autónoma de Baja California Sur, Profesor-investigador de la Universidad Autónoma de Baja California Sur en el Departamento Académico de Economía del Área Interdisciplinaria de Ciencias Sociales y Humanidades, Asignatura "B". Imparte cátedra en la carrera de Turismo Alternativo, impartiendo las materias de Campismo de Mínimo Impacto, Navegación y Logística, Turismo Rural.
Fuentes consultadas:
Ayuntamiento de La Paz. (2025). Ejido El Rosario es reconocido por su labor en la conservación del Santuario de los Cactus. (H.XVIII Ayuntamiento de La Paz) https://noticias.lapaz.gob.mx/ejido-el-rosario-es-reconocido-por-su-labor-en-la-conservacion-del-santuario-de-los-cactus/
BCS Noticias. (2025). Ejido El Rosario es reconocido por su labor en la conservación del Santuario de los Cactus. (BCS Noticias)
Castillo-Ruge, M., Alfonso-Chaparro, L., Valerrama, A. y Pachón-Barbosa, N. (2026). Transformaciones ambientales en América Latina, una revisión crítica de las prácticas sustentables en los territorios. La Granja: Revista de Ciencias de la Vida. Vol. 43(1):13-33. https://doi.org/10.17163/lgr.n43.2026.01.
Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP). (2025). Listado de Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación. Gobierno de México. (advc.conanp.gob.mx)
PCT (2020). Restauración de El Santuario de Los Cactus
Peña-Azcona, I., Ortega-Argueta, A., García-Barrios, R., & Elizondo, C. (2022). Áreas de conservación voluntaria en México: alcances y desafíos. Revista De Ciencias Ambientales, 56(2), 122-147. https://doi.org/10.15359/rca.56-2.7
Pronatura Noroeste. (2023). Fortalecemos la conservación del Santuario de los Cactus en Baja California Sur. (Pronatura Noroeste AC)
PRONATURA:https://pronatura-noroeste.org/fortalecemos-conservacion-santuario-cactus-baja-california-sur/
Proyecto PCTI. Restauración de El Santuario de los Cactus. (pcti.mx)